“La negociación colectiva debe ser una oportunidad para evolucionar la estiba”

Escrito el 26/11/2020
CtmValencia Somt


La Asociación Naviera Valenciana (ANV) fue fundada en 1902 por empresas valencianas en un intento por defender y extender el puerto de Valencia. 


Diario del Puerto

Unas décadas más tarde, concretamente en 1985 -cuando se amplió el ámbito de gestión del entonces Puerto Autónomo de Valencia a la hoy Autoridad Portuaria de Valencia-, se incorporaron a la Asociación las empresas de los puertos de Sagunto y Gandia. Desde ese momento, la ANV no ha cejado en su empeño de defender “no solo a las empresas a las que representamos, sino también al puerto de Valencia, Sagunto y Gandia”, explica a este Diario Paula Casais, directora-gerente de la ANV, con quien hablamos del presente y futuro de la Asociación, que actualmente representa a 40 empresas. 

“Somos una asociación empresarial en la que están asociados consignatarios de buques, navieras y empresas estibadoras que operan en los puertos de Valencia, Sagunto y Gandia. La ANV está presente y participando activamente en todos aquellos foros en los que se trate cualquier tipo de asunto relativo a la profesión, tanto del consignatario de buques como de la empresa estibadora, para defender los intereses de sus asociados”, expone Casais.

Sobre la circunstancia particular de que en la ANV se encuentren tanto navieras como consignatarios y operadores de las terminales portuarias, cosa que no sucede en otros puertos españoles, la directiva destaca que la Asociación “se configura como un foro profesional donde todos pueden exponer sus inquietudes y donde se tratan las principales líneas de actuación. 

“La representatividad de la Asociación permite gestionar y encontrar vías de resolución en contacto con las instituciones del sector que por sí solas las empresas tendrían muy difícil conseguir”

A su vez, en cada asamblea sectorial, se pueden exponer los asuntos particulares de cada colectivo con independencia y defendiendo los intereses de cada profesión”. Para Casais, los casi 120 años de historia de la Asociación, le han permitido ganar influencia y representatividad en el sector y ante todas las instituciones públicas y privadas en beneficio del asociado. “La representatividad de la Asociación permite gestionar y encontrar vías de resolución en contacto con las instituciones del sector que por sí solas las empresas tendrían muy difícil conseguir”, asevera.

 

El edificio de la ANV, en venta

Por otro lado, y como consecuencia directa de querer ofrecer un servicio de mayor calidad, la ANV ha trasladado su sede al centro de Valencia.

Desde este mes, la ANV se ubica en la sede de la CEV, que se ha convertido en centro neurálgico de las asociaciones profesionales más destacadas.  “Para dar un buen servicio era necesario modernizar las instalaciones y la inversión que se tenía que realizar era muy alta. Además, teniendo en cuenta que el edificio en el que estábamos también necesita una actualización, la manera más económica de mejorar era trasladarnos”, detalla Casais. Asimismo, el edificio de la Naviera (cinco plantas en total) en la calle Doctor Lluch, se ha puesto a la venta.

Entre los servicios que ofrece la ANV destacan la negociación del convenio colectivo - en ello actualmente-, asesoramiento, representatividad, información constante de las novedades normativas (servicio que ha cobrado especial relevancia durante los meses de pandemia) y networking.

 

Negociación en Valencia: voluntad de diálogo y responsabilidad

¿Cuáles creen que son los principales retos a los que se enfrenta el puerto de Valencia en estos momentos y en el corto plazo?

En cuanto a los retos a los que se enfrenta el puerto hay que destacar la automatización, la inteligencia artificial, el Big Data, el blockchain y otros nuevos desarrollos que tendrán impacto en nuestras terminales portuarias en los próximos años. Creemos que Valencia tiene por delante un buen futuro si conseguimos mejorar nuestra competitividad, apostar por la transición tecnológica y flexibilizar la organización de los recursos humanos, ya que nuestros puertos compiten en un entorno marítimo internacional muy tensionado y competitivo.

Por otro lado, también tenemos un reto importante que pasa por continuar discutiendo y dinamizando proyectos que a todas luces son beneficiosos para el puerto y para las empresas que representamos; lo que no entendemos muy bien es porqué a veces en este puerto todo es más complicado que en el resto a pesar de su relevancia y liderazgo nacional, y tenemos que continuar trabajando en esto.

Así, los retos también pasan por alcanzar la paz social para evitar el colapso y la paralización; atender a los cambios normativos; y la consecución de los proyectos que hay en marcha de manera sostenible (creo que hoy en día nadie entiende proyectos que no vayan alineados con el crecimiento sostenible). Tenemos que crecer y esto debería ser del interés de todos los valencianos pues nuestro puerto aporta valor a la ciudad creando empleo estable de calidad y con la crisis actual de muchos sectores no podemos perder la oportunidad de creación de empleo a futuro.

 

Y sobre el conflicto que casi acaba en una huelga en los muelles valencianos, ¿confían en el diálogo que se inicia entre las partes con un calendario de reuniones?

Las empresas han demostrado tener una férrea voluntad de diálogo y los sindicatos han actuado con responsabilidad al desconvocar la huelga prevista, así que, estamos convencidos de que el resultado de la negociación que ahora comienza será fructífero. 

En referencia a la mesa tripartita, todos, empresarios y trabajadores, debemos anteponer nuestros intereses al interés general y al cumplimiento estricto de la ley. Esos son los dos únicos límites que deben marcarse los negociadores en este momento. No olvidemos que un conflicto en el puerto de Valencia en este momento tendría un impacto muy negativo en los tráficos y en la sociedad, y debemos evitar la paralización de la actividad portuaria. 

Por otra parte, tampoco podemos permitirnos el lujo de perder una oportunidad como la implantación de un sistema tecnológico como el NAVIS4 que nos ayudará a mejorar nuestra competitividad.

“Valencia tiene por delante un buen futuro si conseguimos mejorar nuestra competitividad, apostar por la transición tecnológica y flexibilizar la organización de los recursos humanos, ya que nuestros puertos compiten en un entorno marítimo internacional muy tensionado y competitivo”

Momento COVID

Preguntada por cómo se enfrenta la ANV a la actual crisis económica, siendo conscientes de su trayectoria centenaria y que ha vivido otras crisis anteriormente, Casais apunta: “No he estado involucrada en otras siendo gerente de una Asociación pero, si en condiciones normales el asociacionismo es un buen mecanismo de crecimiento y de ayuda a las empresas, en épocas de crisis es aún más necesario trabajar conjuntamente y aunar esfuerzos para salir fortalecidos de la crisis; y en eso nos hemos centrado desde que ha empezado la pandemia: mucha comunicación, estar cerca del asociado y asesorarles”.

Durante las semanas del estado de alarma y confinamiento, “no paramos la actividad en ningún momento, trasladamos los equipos a casa y continuamos trabajando, más si cabe, pues la cantidad de información que hemos tenido que gestionar para mantener actualizados a nuestros asociados ha sido más que cualquier año normal. Un ejemplo: el año pasado enviamos 259 circulares, este año hasta ahora llevamos más de 280 - confirma la directiva- cuando había dificultades para conseguir los equipos de protección individual (mascarillas, guantes, gel, etc.) localizamos proveedores para poder abastecer a las empresas. Continuamos las reuniones de manera telemática. Hemos tratado de normalizar esta situación excepcional que nos ha tocado vivir”.

Finalmente, cuestionada por la opinión de la Asociación Naviera Valenciana sobre el estado actual de la estiba valenciana, la directora-gerente comenta: “El sector de la estiba se ha visto inmerso en un importante proceso de cambio durante los últimos años, como consecuencia de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea de 11 de diciembre de 2014. Esta sentencia obligó a una reforma legal que ha hecho evolucionar el modelo de la estiba en nuestros puertos generándose nuevas posibilidades y oportunidades que deben ser aprovechadas para mejorar la competitividad del puerto de Valencia. Así, una vez definido el marco jurídico, el siguiente paso, el de la negociación colectiva, debe ser visto como una oportunidad para continuar evolucionando la estiba portuaria con el objetivo de optimizar el servicio prestado, mejorar la eficiencia laboral sin menoscabar derechos laborales e incrementar la capacidad que debe tener el empresario para organizar el trabajo”.

 

“No diría que somos un grupo de presión sino de defensa”

Como lobby de presión ¿cuáles son las principales reivindicaciones de la Asociación Naviera Valenciana ante la Administración en estos momentos? (financiación autonómica, obras, proyectos, inversiones, estiba, etc.)

No diría que somos un grupo de presión sino de defensa no solo de las empresas a las que representamos, sino también del puerto de Valencia, Sagunto y Gandia. Uno de los objetivos de la ANV es dar soporte y coordinar proyectos de interés para empresas consignatarias y empresas estibadoras; no obstante, en estos momentos, en el escenario de incertidumbre en el que nos encontramos actualmente, nuestro principal objetivo pasa por proteger los intereses de nuestros asociados a través de los mecanismos que, tanto el Gobierno central como el autonómico, han puesto a disposición para hacer frente al impacto económico social y sanitario que se han producido como consecuencia de la pandemia.

 

Por otro lado, en el tema de Competencia, ¿hay alguna novedad? ¿Se están preparando por si tienen que afrontar el pago? ¿Cómo se compatibiliza el crecimiento de la Asociación con esta soga permanente en el cuello?

No tenemos novedades. Seguimos a la espera (cabe recordar que la ANV recurrió contra la resolución emitida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en 2018 que imponía una multa de 3,3 millones de euros). Estamos conviviendo con la sentencia, seguimos adelante pero sin dejar de lado la sentencia y seguiremos defendiéndonos.