Bilboestiba medita una respuesta a Trabajo que permita dar un giro de guión al conflicto

Escrito el 03/12/2020
CtmValencia Somt


El conflicto de la estiba del Puerto de Bilbao ha entrado esta semana en una fase que puede resultar decisiva tras la intervención iniciada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social en respuesta a la solicitud de mediación formulada por el Comité de Empresa de Bilboestiba CPE. 


Diario del Puerto

A mediodía de ayer, las cuatro empresas que integran el Centro Portuario de Empleo de Bilbao (Bergé Marítima, Consignaciones Toro y Betolaza, CSP Iberian Bilbao Terminal y S.L.P.) debatían el sentido de su respuesta a la petición del Ministerio de Trabajo de que expresaran su aceptación o rechazo a la hoja de ruta ministerial, diseñada “para alcanzar una solución dialogada” a un conflicto  que mantiene prácticamente paralizado el puerto vasco desde el 9 de octubre.

 

Sintonía APB y Bilboestiba

Las empresas de Bilboestiba estaban citadas a ayer a las 12:00 horas en la sede de la Autoridad Portuaria de Bilbao a un encuentro que muestra también la implicación de la institución que preside Ricardo Barkala en la solución del conflicto y la recuperación de la actividad portuaria. Asimismo, prueba la sintonía existente entre Bilboestiba CPE y la AP de Bilbao en la defensa del arbitraje obligatorio como salida efectiva al conflicto.

Como ya informó este Diario, la hoja de ruta propuesta por el Ministerio de Trabajo obliga a empresas y sindicatos a comunicar su aprobación o rechazo a su contenido este jueves 3 de diciembre como fecha límite, por lo que tras 55 días de huelga, el sentido de la decisión de las empresas, que al cierre de esta edición continuaba sin ser desvelado, cobra especial significado.

 

Ejercer la huelga o no

Los últimos capitulos del guión de este conflicto han sido redactados por la parte sindical y el Ministerio de Trabajo. La hoja de ruta es precisamente el guión que dirige ahora las actuaciones de los dos actores en escena. Así, los sindicatos no demoraron su respuesta al requerimiento de la directora general  de Trabajo, Verónica Martínez, y ya el martes comunicaron su aceptación expresa al contenido de la hoja de ruta.

“Reiteramos una vez más nuestra voluntad de diálogo en cualquier circunstancia, y aceptamos esta propuesta y cualquiera que esté dirigida a intentar solucionar el conflicto de una forma negociada”, señalaron los sindicatos, que se comprometieron también a que si el proceso de negociación solicitado por la directora general de Trabajo es aceptado por las empresas, “los trabajadores afectados por la huelga en el Puerto de Bilbao se comprometen a no ejercer su derecho durante el tiempo que dure este proceso, en un nuevo gesto de apostar por la negociación como la salida más justa, e incluso a suspenderla si la buena fe negociadora se instala en este proceso definitivamente”.

Ahora, tras la aceptación de los sindicatos, el futuro de la hoja de ruta queda en manos de la decisión de las empresas de Bilboestiba CPE.

En caso de aceptar las empresas la hoja de ruta del Ministerio de Trabajo para una “salida negociada” al conflicto, los sindicatos dejarían de “ejercer su derecho a la huelga” de forma inmediata

“Sí”, “No”... o depende

La hoja de ruta fija el plazo para la aceptación o rechazo de la misma hoy jueves 3 de diciembre. Tras el sí de los sindicatos, las empresas se enfrentan a dos posibles escenarios: 

 

- SÍ: Activaría el proceso de negociación, con dos etapas y varios encuentros programados hasta, en caso de ser necesario, una última reunión el 13 de enero, fecha límite para una solución negociada. Los sindicatos no ejercerían la huelga mientras el proceso estuviera abierto. A partir del 13 de enero, el arbitraje emerge como posible solución.

 

-NO: Supondría agotar la negociación para buscar un arbitraje obligatorio. Los sindicatos presentarían un nuevo preaviso para dar continuidad a la actual huelga, que decae el 9 de diciembre.

 

Tampoco habría que descartar un de las empresas condicionado a la eliminación de las tareas complementarias del proceso negociador. Por ello, las tres opciones están abiertas.


El paisaje del Puerto de Bilbao muestra las heridas de 55 días de huelga que tardarán aún más en cicatrizar

En el día de ayer se cumplieron 55 días desde que el 9 de octubre los sindicatos de la estiba iniciaran una huelga que ha vaciado prácticamente los muelles y viales del Puerto de Bilbao. Como viene haciendo periódicamente desde entonces, Diario del Puerto recorrió ayer el recinto portuario para comprobar de primera mano las señales de la huelga.

Así, las escasa presencia de buques en los muelles era ya visible en el descenso por la carretera del puerto a Santurtzi, apenas transitada por camiones, mientras los accesos aparecían más tarde despejados de tráfico. Ya en el interior del recinto, el silencio se apoderaba del escenario, que en un típico día norteño, gris y con sirimiri, hacía añorar el espectáculo del movimiento de grúas, máquinas, camiones y personas, entremezclando sus sonidos  para componer las notas de una partitura cuya música apenas era audible sin los músicos y los instrumentos de costumbre. Ni siquiera los camiones, que en colas de a cientos simbolizaron los efectos de la huelga hace pocas semanas, recorren ahora el asfalto portuario sin necesidad de mantener distancia alguna de seguridad. Tan lejos están unos de otros. Los muelles sin barcos y las terminales sin carga. Grúas paradas. Viales desiertos.

 

"El daño ya está hecho"

“Los pocos camiones que ves llevan la mercancía a Gijón o Pasajes”, nos dice Santi Sánchez, representante de Transport Bilbao, la Asociación de Transportistas Trabajadores Autónomos del Puerto de Bilbao. 

“El puerto está desierto, es una ruina, el daño está ya hecho, cuando la huelga termine esto tardará casi dos meses en arrancar y cuando lo haga lo hará sin algunos de los barcos que hasta ahora venían a Bilbao”, lamenta.

Mientras tanto, junto a la valla que protege uno de los muelles, una dotación de la Ertzaintza mata el tiempo en el interior de sus furgones a la espera de recibir la orden de reprimir dios sabe qué o a quién. Tal vez otro día, si el asunto se enreda aún más . Pero no hoy.